Elixires

El poder oculto: por qué el secreto está en la hoja

El poder oculto: por qué el secreto está en la hoja

 

A menudo solo nos fijamos en el fruto o en el aceite dorado, pero el verdadero alma del olivo se esconde en sus hojas. ¿Sabías que esas hojas plateadas y discretas esconden un poder curativo que supera con creces al de la aceituna?

El guardián del árbol: oleuropeína

¿Por qué los olivos viven cientos, incluso miles de años? Su secreto es la oleuropeína. Esta sustancia amarga sirve al árbol como un escudo protector muy eficaz contra bacterias, insectos e influencias ambientales. Es la razón de la legendaria resistencia (resiliencia) de estas plantas.

Aunque la oleuropeína también se encuentra en el aceite, su concentración en las hojas es incomparablemente mayor. Investigadores franceses la identificaron como uno de los «captadores de radicales» más potentes de la naturaleza. Capturamos precisamente esta energía protectora y la ponemos a tu disposición en nuestros elixires.

Raíces en la eternidad: la historia

El olivo es más que una planta: es un testigo de la historia. Su historia como planta cultivada se remonta al año 4000 a. C. en Creta y Siria.

En Fartàritx también se respira este aire histórico. En las laderas de nuestra finca hay olivos cuya antigüedad se estima en más de 1000 años. Probablemente fueron plantados en el siglo IX por los moros, que en su día cultivaban estas tierras. Son monumentos vivos que han visto pasar imperios y, sin embargo, siempre han permanecido allí.

Un regalo de los dioses: el mito

La importancia del olivo está profundamente arraigada en nuestra cultura. La leyenda más bonita proviene de la Antigua Grecia:

Cuando Poseidón (dios del mar) y Atenea (diosa de la sabiduría) disputaban el dominio sobre Ática, Zeus decidió: ganaría quien hiciera el regalo más valioso al pueblo.

Poseidón clavó su tridente en la roca de la Acrópolis y hizo brotar una fuente, pero solo era agua salada. Atenea, por su parte, clavó su lanza en el suelo y de ella brotó el primer olivo. Este proporcionó a los hombres alimento, aceite, madera y sombra. El pueblo eligió la vida y la sabiduría. Atenea ganó y la ciudad recibió su nombre: Atenas.

Los romanos también consideraban que el olivo tenía un origen divino. Se dice que Rómulo y Remo, los fundadores de Roma, vinieron al mundo bajo un olivo. Hasta hoy se mantiene la tradición de regalar un olivo a los novios, como símbolo de que la fuerza vital y la constancia del árbol se transfieran a su unión.

El escudo protector interior: el efecto

En la medicina natural moderna, la hoja de olivo se considera un potente remedio universal para la salud. La oleuropeína que contiene actúa como un escudo protector interno:

  • Sistema inmunológico y defensas: tiene un fuerte efecto antioxidante, antiviral y antiinflamatorio.
  • Corazón y circulación: favorece la regulación natural de la presión arterial, estimula el flujo sanguíneo y cuida los vasos sanguíneos.
  • Equilibrio: Se valora por su efecto equilibrador sobre los niveles de azúcar y colesterol en sangre.

El alma salvaje de Fartàritx

Aquí arriba, en las montañas de la Tramuntana, la naturaleza aún es virgen. Bosques de olivos silvestres (acebos) caracterizan nuestro paisaje agreste. Estos parientes silvestres del olivo cultivado son más pequeños, pero aún más concentrados en su efecto.

Es precisamente esta energía indómita de las hojas silvestres del olivo la que constituye la base de todos nuestros elixires. Es la esencia de Fartàritx: ancestral, resistente y llena de vida.

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