Menta: frescura cristalina y el aliento de la antigüedad

Menta: frescura cristalina y el aliento de la antigüedad

Hay un momento en el que, al frotar una hoja de menta entre los dedos, se desprende un aroma intenso y fresco que aclara la mente al instante. La menta piperita (Mentha x piperita) es el máximo estímulo refrescante que nos ofrece la naturaleza.

En Fartàritx, donde el sol del verano calienta las piedras, la menta es un alivio. Es un milagro paradójico: almacena la energía del sol para devolvérnosla en forma de mentol refrescante.

Un viaje de 5000 años

La historia de la menta se lee como un «Quién es quién» de la Antigüedad.

  • Egipto: hace ya 5000 años, los arqueólogos encontraron hojas de menta secas en cámaras funerarias. Se consideraba un ofrenda funeraria para el viaje al más allá e incluso se cree que formaba parte de los rituales de belleza de Cleopatra.
  • Grecia y Roma: filósofos como Plinio y Dioscórides la recetaban para casi todo. A los romanos les gustaba tanto que untaban sus mesas festivas con menta para estimular el apetito y proporcionar un buen aroma.
  • Marruecos: Hasta hoy, la ceremonia del té con menta fresca sigue siendo en el norte de África el máximo símbolo de hospitalidad, un ritual que une a las personas y detiene el tiempo por un instante.
  • El «enfriamiento» para el cuerpo

En medicina, la menta es conocida principalmente por sus propiedades antiespasmódicas y refrescantes.

  • Cabeza fría (para dolores de cabeza y migrañas): el aceite esencial de menta es como un aire acondicionado natural para la cabeza. Aplicado en las sienes o en la nuca, el mentol bloquea los receptores del dolor y relaja la musculatura. En caso de cefalea tensional, suele ser tan eficaz como una pastilla, pero de forma totalmente natural.
  • Buena sensación en el estómago: después de una comida copiosa, un té de menta no solo es una tradición, sino también un remedio medicinal. Los aceites relajan la musculatura gastrointestinal, alivian los espasmos y eliminan la sensación de saciedad.
  • Respira libremente: cuando tienes un resfriado persistente, el mentol actúa como un «abridor de puertas» para los bronquios. Disuelve la mucosidad, refresca las vías respiratorias irritadas y nos permite volver a respirar profundamente.

Frescura para el alma

La menta también es un estimulante mental. En aromaterapia utilizamos su aroma para combatir el cansancio y mejorar la concentración. Es el complemento perfecto cuando se necesita concentración o se desea reducir el estrés.

En Fartàritx, nuestra menta crece en condiciones extremas. Esto hace que su aroma no sea dulce, sino intenso y salvaje, tal y como nos gusta.

Seguir leyendo

Echinacea: el escudo púrpura y el poder de la pradera
Salvia: la guardiana de la sabiduría y la hierba sagrada de las mujeres