Hypericum Balearicum: la luz del sol del alma de la isla

Hypericum Balearicum: la luz del sol del alma de la isla

Hay plantas que viajan por todo el mundo y otras que aman tanto su tierra natal que nunca la abandonan. La hierba de San Juan balear es una de esas almas fieles.

Quien pasea por la árida maquia de la Tramuntana, la reconoce inmediatamente por sus hojas onduladas y sus flores de color amarillo brillante, que resplandecen como pequeños soles entre las rocas. Hypericum balearicum, cariñosamente llamada «Estapa Joana» en Mallorca, es un tesoro endémico. Esto significa que crece exclusivamente aquí, en nuestras islas. Es una auténtica hija de esta tierra, moldeada por nuestro viento y nuestro sol.

Los «ojos de Sa Dragonera»

Esta planta está profundamente arraigada en la cultura mallorquina. En las rondallas mallorquinas, los antiguos cuentos populares de la isla, se la canta a menudo como símbolo de la belleza salvaje de nuestra naturaleza. Los lugareños llaman a veces poéticamente a estas flores radiantes «Ojos de Sa Dragonera», en referencia a la isla del Dragón, situada frente a nuestra costa occidental. Se dice que la planta ha almacenado la luz de la isla para devolverla en tiempos oscuros.

Un antiguo conocimiento curativo

Ya en la Antigüedad, curanderos como Hipócrates conocían el poder de la familia del hipérico. Sin embargo, el desarrollo aislado en las Islas Baleares ha conferido a nuestra variante autóctona un poder muy especial.

  • Para el alma (antidepresivo natural): La propiedad más importante de la Estapa Joana es su capacidad para iluminar el ánimo. Sus ingredientes (como la hipericina y la hiperforina) actúan directamente sobre nuestro sistema nervioso. Ayudan a equilibrar los niveles de serotonina. En caso de inquietud interior, ansiedad o ligeros cambios de humor, la planta actúa como un suave estimulante del estado de ánimo, como si se bebiera el sol de Mallorca.
  • Para la mujer (ciclo menstrual y síndrome premenstrual): especialmente cuando el estado de ánimo cambia antes de la menstruación (síndrome premenstrual), esta hierba tiene un efecto relajante y equilibrador. Ayuda a suavizar las fluctuaciones emocionales.

La cicatrizante de la piel

No solo el alma, sino también la piel se beneficia de la «Estapa Joana». Tradicionalmente se valora como hierba medicinal.

  • Reparación: tiene un fuerte efecto antiinflamatorio y antiséptico. Las pequeñas heridas, las quemaduras solares o el eccema se curan más rápidamente bajo su protección.
  • Alivio del dolor: macerada en aceite (el famoso aceite rojo), se utiliza desde hace siglos para aliviar los dolores musculares, el lumbago o los dolores articulares.

Un símbolo de Fartàritx

El hecho de que esta planta solo crezca aquí, en nuestra región, la convierte en el símbolo perfecto para nuestro trabajo. Demuestra que las mejores soluciones no suelen encontrarse en lugares lejanos, sino que crecen justo delante de nuestros pies, adaptadas al clima, resistentes y llenas de fuerza.

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