En un mundo que gira cada vez más rápido, en el que los productos suelen fabricarse en cadena y las identidades son intercambiables, hemos decidido tomar un camino diferente. Cuando estamos en nuestra fábrica de Fartàritx, rodeados de botellas de cristal y del aroma de las hierbas secas, se trata de algo más que de la simple fabricación. Se trata de una filosofía de pausa, de respeto por la planta y de amor por la esencia.
La artesanía como alquimia
Para nosotros, la fabricación no es solo «producción», sino trabajo manual en el sentido más original. Cada botella, cada elixir y cada hidrolato que sale de nuestro taller ha pasado por nuestras manos. Este proceso es un diálogo con la naturaleza: sentimos la textura de las hojas silvestres al molerlas, observamos el cambio de color de un macerado y comprobamos las tinturas hasta que alcanzan su plena madurez.
Creemos que un elixir refleja la intención con la que se ha creado. Los extractos industriales están estandarizados. Nuestras creaciones pueden tener carácter: cada lote habla del clima del año, del suelo de la Tramuntana y del momento de la cosecha. No se trata de irregularidades, sino de la huella viva de la naturaleza.
El tiempo como ingrediente más importante
El ingrediente más valioso de nuestras botellas no aparece en ninguna etiqueta: el tiempo.
- Tiempo de cosecha: cosechamos cuando la planta está más fuerte, no cuando lo dicta el calendario.
- Tiempo para madurar: nuestros macerados reposan durante semanas, a menudo siguiendo el ritmo de las fases lunares, para absorber suave y completamente los principios activos de las plantas.
- Es hora de cuidar los detalles: el embotellado, el etiquetado, el envasado... Cada paso se realiza con sumo cuidado.
En la actualidad, este lento proceso es casi un acto de rebeldía. Sin embargo, es precisamente esta lentitud la que permite una densidad de principios activos y energía que no se puede acelerar.
Rellenamos paisajes
Para nosotros, la sostenibilidad no es un sello de marketing, sino la consecuencia lógica de nuestro trabajo con materias primas vivas. Producir localmente significa para nosotros capturar la esencia de las Islas Baleares. Solo tomamos lo que la naturaleza nos da, sin explotarla.
Nuestras colaboraciones forman parte de esta visión. Queremos que nuestros productos estén donde se aprecia su valor. Donde el asesoramiento y la calidad auténtica son más importantes que las ventas rápidas.
La esencia de Fartàritx
Al final, nuestra filosofía es sencilla: no queremos producir artículos para la estantería, sino compañeros para tus rituales. Creamos elixires que perduran, no físicamente, sino en su efecto sobre tu bienestar.
Cuando abres uno de nuestros productos, no solo tienes un frasco en la mano. Tienes un pedazo de Fartàritx, toda la fuerza de la farmacia silvestre y nuestra total dedicación.
Gracias por reconocer el valor de este oficio.




