Todo el mundo conoce el oro líquido: el aceite de oliva. Pero el verdadero tesoro del árbol suele esconderse en la sombra: en sus hojas plateadas y brillantes.
Quien contemple las laderas pedregosas de Fartàritx, las verá por todas partes: olivos nudosos (Olea europaea) que llevan siglos desafiando al viento, al sol y a la sequía. Es precisamente esta resistencia la que hace que sus hojas sean tan valiosas. Para sobrevivir en la dura naturaleza, el árbol produce sustancias protectoras muy eficaces, y es precisamente esta fuerza la que aprovechamos.
El secreto de la oleuropeína
Mientras que la aceituna y su aceite son los protagonistas culinarios, las hojas son el verdadero «botiquín» del árbol. Contienen una concentración extremadamente alta de oleuropeína, la sustancia amarga que protege al árbol de plagas, bacterias y hongos.
Aprovechamos este poder en nuestros elixires y extractos. La oleuropeína se considera uno de los antioxidantes naturales más potentes. Junto con el hidroxitirosol y el oleocanthal, forma una sinergia que ayuda al cuerpo a defenderse del estrés oxidativo, es decir, de los procesos que nos «oxidan» y envejecen.
Un escudo protector para el cuerpo
En la medicina tradicional popular de Mallorca y de toda la cuenca mediterránea, el té o el extracto de hojas de olivo no se bebe por su sabor, sino por sus efectos.
- Para el sistema inmunológico: sus propiedades antivirales y antimicrobianas hacen que esta hoja sea el complemento perfecto para la temporada de frío. Actúa como un escudo protector natural.
- Para el corazón y la circulación: la oleuropeína es conocida por favorecer suavemente la circulación sanguínea. Puede ayudar a mantener la presión arterial equilibrada, contribuye a unos niveles saludables de colesterol y mantiene los vasos sanguíneos flexibles.
- Equilibrio: tiene un efecto equilibrador sobre el nivel de azúcar en sangre y ayuda al cuerpo a mantenerse tranquilo y estable.
Un viaje en el tiempo: de faraones y dioses
Las civilizaciones avanzadas de la Antigüedad ya sabían que el olivo es mucho más que un simple proveedor de aceite para lámparas.
- Egipto: Para los antiguos egipcios, la rama de olivo era un símbolo de inmortalidad. Incluso utilizaban las hojas para embalsamar a los faraones, con el fin de conservarlos para la eternidad.
- Grecia: Según la leyenda, la diosa Atenea regaló a la ciudad de Atenas el primer olivo. Este árbol simbolizaba la sabiduría y la paz. Los vencedores de los Juegos Olímpicos no eran premiados con oro, sino con una corona de ramas de olivo, el máximo símbolo de vitalidad.
- Roma: Los romanos utilizaban las hojas de olivo con fines medicinales específicos, por ejemplo, para bajar la fiebre o protegerse de enfermedades como la malaria.
La base de nuestros productos
En Fartàritx, la hoja de olivo no es solo un ingrediente, es la base. Nuestros árboles no se riegan ni se fertilizan. Tienen que luchar. Por eso, sus hojas desarrollan una densidad de principios activos que no se encuentra en los árboles de las plantaciones.
Cuando utilizas nuestros productos, absorbes esta antigua resiliencia. Es la esencia de la supervivencia, capturada en una hoja.













